Según decisión de la U.S. Copyright Office, a partir de ahora, hackear o hacer jailbreak a un dispositivo, por ejemplo el iPhone, para cambiarse de operador o para poder instalarle aplicaciones que no sean del fabricante no será un delito.
Hasta este preciso instante, hacer esto último, instalar aplicaciones en el iPhone no autorizadas por Apple tenía como consecuencia una multa de 2.500 dólares.
Ahora bien, así como el usuario puede tratar de hackear el dispositivo, el fabricante puede tomar medidas para evitarlo o como mínimo dificultarlo. Además, en el caso de Apple, aquel usuario que haga jailbreak a un teléfono pierde la garantía.





